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En este momento.

Ahora llego y entiendo que el pasado ya es pasado y jamás recuperaremos ese tiempo. Ahora llego y comprendo que he de continuar viviendo, seguir mi camino. Sola, sin que tu seas mi complemento. Pasa el tiempo pero no pasa. Demasiado lento para poder olvidar al momento aquello que duró tanto tiempo. Luchar o rendirse. Esa es ahora mi cuestión.

Aquello.

Llegó el momento de estar en lo cierto. De comprender que, acabó todo y no falta ni un momento. Es momento de asumir, que esta historia llegó a su fin. Nada queda por contar y sí, este es el final. Es triste decirlo, y más tener que asumirlo. Pensar que siempre serás esa historia sin acabar, ese cuento abierto que quedó con un raro final. Triste. ¿Viste? Todo aquello que pudo ser y ya no existe.

Querida vida

E novamente aqui, bem-vindo a ser mal interpretado sozinho e vida. Con suas montanhas-russas, con seus sóis e seus lunas. Que seja bem-vindo vida, eu te espero querida vida. Você e eu sozinhos querida vida. Esperando que outros vençam para ocupar os espaços vazios aqueles que outros deixaram. Mas isso nunca vem ninguém é igual a qualquer um. Apesar deisso, apesar du mau, vou continuar com você, querida vida, querida amiga.

¿Nos engañamos?

Cual capullos que no quieren abrirse, cometiendo más errores; que ya se han cansado y ahora dicen: "ya vendrán tiempos mejores". Convencidos de que ya no seremos nada, dejando que todo se marchite hasta con la luz apagada, preguntándonos cada mañana si aún el corazón palpita al contemplar tu mirada. [...] Y aquí nado, ahogando mis penas en palabras silenciosas. Como si de una cárcel se tratase para que cada uno siga con su vida, con esa opción que creemos que es la efectiva.

HOME

Hemos estado varias semanas fuera y al volver la casa está exactamente igual a como la dejamos. Nada ha cambiado, excepto su olor. El ambientador a flores blancas se ha terminado y apenas ya huele él, tan solo se puede distinguir una pequeña pizca del aroma que ha quedado impregnado en las paredes. Pero ese olor a flores blancas pronto es ocultado por la miasma a frío y humedad que la casa ha acumulado proveniente de las ventanas. Pero a pesar de que este hedor ha inundado todo el espacio durante nuestra ausencia también puedo distinguir otros olores como el que proviene del suelo a madera recién cortada, ya que lo cambiamos antes de marcharnos. Esa pequeña fragancia a cáscara de naranja que proviene de encima de la encimera de la cocina. O el aroma a nostalgia, a viejo, a recuerdos y a un    poco de rutina. Me voy a mi habitación y allí el olor es totalmente distinto; huele al plástico de los juguetes, a sábanas limpias y a calidez, tranquilidad… allí huele a mi hog...

EN LA CALLE

Calamares, tortilla de patata… madre mía que bien huele, pero tengo que seguir caminando, no puedo hacer esperar más a mis amigas. Voy tan rápido como puedo, mientras que el frío aire entra por las mangas de mi abrigo acariciando mi piel y poniéndome los pelos de punta. La piel se estremece y un escalofrío recorre toda mi espalda, pero un escalofrío de esos que parecen caricias como si unas suaves manos pasaran por encima tocándote con miedo, unas manos que parecen de seda. Otro bar, con esos olores… se me hace la boca agua. La suave textura de los calamares que parece que se van a deshacer, con ese crujiente rebozado y el ácido sabor a limón... Clac, Clac, clac… de repente mi cabeza decide concentrarse en ese sonido un tanto irritante que marca el ritmo de mis pasos cuando el metal del herrete choca contra el suelo de cemento o con mis zapatillas de plástico. Ya le podía haber dado por escuchar el sonido del motor de ese Ferrari que acaba de pasar, causando tal estruendo que hasta mo...

EL REFUGIO DE MI CLARO

Esto es complicado, confuso y extraño a la vez que frágil y sencillo. Hace tiempo que encontré mi claro, hace años que ya logré pintarlo, escribirlo e incluso fotografiarlo. Pero no hace tanto que me di cuenta del refugio que hay en medio de ese claro. Creo que siempre le había dado la espalda mirando la maleza que al rededor se extiende asombrándome del gran caos que me rodea o tal vez, simplemente nunca había estado ahí esa pequeña casita de madera casi en ruinas.  La observé a lo lejos con miedo a acercarme mientras ella permanecía ahí, resistiendo para no derrumbarse con las caricias del viento, tan débil, tan frágil que creí que se caería antes de que yo pudiese acercarme. Pero resistió, aguantó todo y más hasta que finalmente pude llegar a ella y recomponerla.  Así que ahora tengo mis pinturas, mi cámara y mis letras como claro cuando quiero escapar. Pero también tengo a mi persona, hacia la que corro cuando tengo miedo, cuando me siento débil y sin ...