LA NOCHE DEL 31 DE OCTUBRE
Aún sigo dudando, si lo que ocurrió aquella noche fue real o tan solo un sueño... Desde por la mañana ya sentía algo raro, no se... todo lo que me rodeaba parecía un espejismo. Era como si yo no estuviese ahí, había algo ajeno a mi que hacía que mi mente no estuviese sobre la tierra. Salí de casa y todo comenzó a dar vueltas y vueltas y vueltas... Y lo siguiente que recuerdo, es que estaba en un bosque, pero no era un bosque normal... Los árboles tan frondosos que apenas llegaban algunos rayos de sol al suelo, sus hojas eran de color lila y sus troncos negros se tornaban grises cuando algún rayo de sol lograba colarse entre esas extrañas hojas. El suelo blanco se volvía azul al pisarlo, parecía que una aurora boreal se formaba bajo mis pies cada vez que mis zapatos rozaban ese suelo que parecía terciopelo. Creo que en ese momento estaba soñado, no existe tal lugar en este mundo. De repente una voz empezó a chillar tanto en mi cabeza que hizo que me tirase al suelo, retorciéndo...