¿Nos engañamos?

Cual capullos
que no quieren abrirse,
cometiendo más errores;
que ya se han cansado
y ahora dicen:
"ya vendrán tiempos mejores".

Convencidos de que ya no seremos nada,
dejando que todo se marchite
hasta con la luz apagada,
preguntándonos cada mañana
si aún el corazón palpita
al contemplar tu mirada.

[...]

Y aquí nado,
ahogando mis penas
en palabras silenciosas.
Como si de una cárcel se tratase
para que cada uno siga con su vida,
con esa opción
que creemos que es la efectiva.