LA HISTORIA QUE LE CONTÉ A MIS HIJOS

Puede y solo puede que nuestra historia estuviese llena de errores y de tropiezos con la misma piedra. Pero fuiste eso que me cubrió durante muchas tormentas, aquello que me abrigó en los días malos y sonrió conmigo en los días buenos. 

Tal vez no fue lo más bonito, hubo miles de historias después mucho mejores; pero fue la primera bonita historia que contar y esas cosas, esas cosas hijo, mío nunca se olvidan. Porque no hay cosa más cruel que nuestro propio corazón, empeñado una y mil veces en llevarle la contraria a la lógica, haciendo que  la liemos una y otra y otra y otra... vez. Te hace tropezar en tantas ocasiones con esa piedra que terminas por entrar en un circulo sin fin llamado vida. Momentos llenos de pena, de vacío e incluso de soledad aunque en realidad tengas gente a tu alrededor. Pero también habrá momento mágicos, irrepetibles e inigualables que por desgracia siempre recordaremos en un segundo lugar, por el simple hecho de que nuestra maldita mente se empeña en recordarte todooo lo malo y nunca lo bueno. Y contra eso tu has de aprender a luchar.

Sabes, si yo no hubiese luchado aquel día contra todo eso, ahora no sonreiría cada mañana por aquel hombre que me robo mi primera bonita historia, a pesar de que no es la única que pude vivir. Y si el no hubiese sido valiente, si el no hubiese corrido a buscarme cuando yo corrí hacia él, ahora tú tampoco estarías aquí, puede que ahora nada fuese así.

Simplemente, nunca te arrepientas de nada de lo que hagas, porque si en el momento lo hiciste fue con todas sus consecuencias, las buenas y las malas, y lo hiciste porque en ese momento tú también lo deseabas.



FELIZ NOVIEMBRE

BESITOS DE PARTE DE UNA SERVIDORA