DOS HOMBRES EN EL TREN

Sus risas y sus voces se escuchan por todo al vagón a pesar de que vez en cuando intentan hablar bajito para no molestar a aquellos que intentan dormir. Ambos son jóvenes no muy mayores aunque en verdad aparentan algún año más del que tienen. Uno moreno y delgado, con el pelo corto al que se le van notando las entradas. El otro, sentado en el asiento junto a la ventana y justo detrás de mi tiene el pelo canoso y al contrario que su compañero este tiene gran cantidad.

Casi dos horas de viaje y han hablado de todo o casi todo. Pero ya llevan un rato hablando de sus hijos, de su familia. Dicen que es una decisión con la que te tienes que sentir seguro, que la vida se complica con creces al tener un hijo en tu vida. Conlleva responsabilidad y sacrificio, hasta que no lo vives no sabes realmente lo que puede llegar cambiar algo así tu vida... Hablan del tema como con miedo y no es miedo por ellos, es por sus hijos y tal y como ellos ha dicho, por esas "familias rotas" que se ven por todas partes. Tienen miedo de que algún día ocurra eso con la suya. Por una discusión absurda, por un accidente, por cualquier contratiempo su familia se vea hecha pedazos al igual que aquellas amistades de cuando éramos pequeños, un día era tu mejor amigo y al siguiente no te decía ni hola. Pero se les nota en el habla, se les quiebra la voz cada vez que hablan del divorcio, de las separaciones, discusiones o problemas que una familia puede llegar a tener a lo largo de la vida. Dicen que ellos, o al menos el hombre del pelo canoso, harían lo que fuese por mantener unida a la familia, dice que de joven ya vivió sus aventuras aquellas que algún día contará a sus hijos, pero que ahora es hombre de una sola mujer, y aún más importante, de una sola familia. Porque "¿qué culpa tienen los niños?"

Puede que tener un hijo sea algo muy complicado, en eso están ambos de acuerdo. Pero se les llena la boca de orgullo, satisfacción y felicidad cada vez que pronuncian sus nombres, cada vez que hablan de sus mujeres, de como las conocieron, de todas las primeras veces de sus hijos... Y a mi, me conmueve saber que aun quedan personas por el mundo, personas con amor que repartir, con miedos en cada momento pero con ganas de luchar por un mundo mejor para aquellas generaciones que nos siguen.




Hasta pronto queridos seguidores de la web. 

Besitos de parte de una servidora.