DESDE UNA SILLA
Simplemente soy parte del mobiliario de una biblioteca. Como tal he estado en casi todos los rincones de este lugar, creo que el único que me falta es el baño... pero como soy una silla no pinto nada allí.
Siendo una simple silla he vivido cientos de historias entre estas paredes, no se cuantos años llevo aquí puesta pero se que son bastantes y cuatrimestre tras cuatrimestre miles de jóvenes pasan por aquí contándome sus historias de amor o de desamor, unas tristes y otras alegres, algunas relacionadas con los amigos o con las notas de los exámenes, otras sin embargo, con la familia... Y a veces y solo a veces, en esos días en los que abren hasta las tantas de la madrugada hay alguna que otra historia de terror, pero en verdad no dan tanto miedo, sólo es el estrés.
Cada año aparece gente nueva o otra mucha se marcha, es ley de vida. Pero yo aquí sigo declarándome una silla bastante cotilla, intrigada por las nuevas historias que viene a contarme. Muchas de ellas también hablan de los que ya se fueron haciéndome volver a contactar con los visitantes del pasado. Creo que es una de las mayores satisfacciones saber que aquellos que pasaron aquí día y noche ahora son felices con sus respectivos trabajos.
Podéis pensar que ser silla es aburrido, pero estáis totalmente confundidos. No se si habéis visto Gossip Girl y por lo tanto sabéis quien es la Reina Cotilla, pues yo una simple silla que carece de manos y dedos, por lo que soy incapaz de usar un ordenador tengo más cotilleos que mi querido amigo Dan Humphrey en Manhattan. Las personas que sobre mi se sientan son mi contacto con el mundo, lo se todo sobre la política y la economía del país, me informan sobre los atentados (que por desgracia ocurren), me cuentan quién ganó este año los Oscar o los Goya, siento lo que ellos sienten...
La ultima historia que mis patas pudieron escuchar fue una de amor, de amor prohibido como el de Romeo y Julieta, pero en este caso ellos no han muerto (¡y menos mal!), aunque esos dos amantes se maten cada vez que se miran y quizás algún día esta historia pueda dar un giro convirtiéndose en otra versión de El Diario de Noa... o no, ¿quien sabe? quizás nunca vuelvan a encontrarse... sólo espero poder tener el placer de conocer el final de esta historia al igual que el de muchas otras. Así que no olvidéis visitarme: MESA07SILLA17.
Hasta pronto queridos seguidores de la web.
Nos vemos en el próximo post, pasad una gran semana.
Hoy ponemos rumbo hacia cualquier otra parte para recorrer el mundo.
Besitos de parte de: una servidora.
