AQUELLOS MARAVILLOSOS 90
Viejas fotos, juguetes en cajas, lugares de infancia... viejos recuerdos de aquellos años donde lo único de lo que nos teníamos que preocupar era de no llegar llenos de barro a casa por la bronca que nos podía caer...
No sé vosotros, pero yo en estos día me he acordado mucho de aquellos veranos donde nada importaba más que pasarte el día en la calle jugando. Debe ser el pueblo, ver como los niños de hoy en día se pasan las tardes pegados a una pantalla sin y jamás sabrán lo que era jugar sin tecnología. Hay cientos de listas y entradas por todas partes de las cosas que nosotros disfrutábamos cuando éramos niños y de las que las nuevas generaciones jamás llegaran a disfrutar. Por lo que solo voy a dibujar un viejo recuerdo con palabras, lo que una vieja foto me hizo pensar y sentir cuando la vi.
El cielo despejado y el sol en lo alto, a pesar de que nos deslumbre al intentar mirarlo, sabemos que está ahí. El agua acaricia la arena silenciosa entre los gritos de los niños que corretean unos detrás de otros. La orilla se llena de castillos, o mejor dicho de algunos intentos de castillos y de algunas verdaderas obras de arte. Antes aquellas decenas de personas eran simples obstáculos para jugar al pilla pilla, recuerdo cuando mis padres me echaban la bronca por correr y llenar a la gente de arena... ahora vemos a todos esos individuos como sujetos que nos pueden quitar el sitio. Correr en patines por el paseo marítimo, hacer hoyos en cualquier parte de la playa con el objetivo de que saliese agua, hablar con unos y con otros, hacer cada día amigos nuevos... Ahora sin embargo, solo importa ponernos morenos y sin quererlo competimos a ver quien ha ido al sitio más bonito y quien ha tenido las mejores vacaciones, cuando lo que realmente importa es disfrutar de la compañía que llevas, conocer sitios nuevos, culturas... y mientras exploras lo inexplorado continuar siendo tu mismo.
"Siendo niños nuestro sueño es crecer y creciendo nuestro sueño es volver a ser niños".
No sé vosotros, pero yo en estos día me he acordado mucho de aquellos veranos donde nada importaba más que pasarte el día en la calle jugando. Debe ser el pueblo, ver como los niños de hoy en día se pasan las tardes pegados a una pantalla sin y jamás sabrán lo que era jugar sin tecnología. Hay cientos de listas y entradas por todas partes de las cosas que nosotros disfrutábamos cuando éramos niños y de las que las nuevas generaciones jamás llegaran a disfrutar. Por lo que solo voy a dibujar un viejo recuerdo con palabras, lo que una vieja foto me hizo pensar y sentir cuando la vi.
El cielo despejado y el sol en lo alto, a pesar de que nos deslumbre al intentar mirarlo, sabemos que está ahí. El agua acaricia la arena silenciosa entre los gritos de los niños que corretean unos detrás de otros. La orilla se llena de castillos, o mejor dicho de algunos intentos de castillos y de algunas verdaderas obras de arte. Antes aquellas decenas de personas eran simples obstáculos para jugar al pilla pilla, recuerdo cuando mis padres me echaban la bronca por correr y llenar a la gente de arena... ahora vemos a todos esos individuos como sujetos que nos pueden quitar el sitio. Correr en patines por el paseo marítimo, hacer hoyos en cualquier parte de la playa con el objetivo de que saliese agua, hablar con unos y con otros, hacer cada día amigos nuevos... Ahora sin embargo, solo importa ponernos morenos y sin quererlo competimos a ver quien ha ido al sitio más bonito y quien ha tenido las mejores vacaciones, cuando lo que realmente importa es disfrutar de la compañía que llevas, conocer sitios nuevos, culturas... y mientras exploras lo inexplorado continuar siendo tu mismo.
"Siendo niños nuestro sueño es crecer y creciendo nuestro sueño es volver a ser niños".
Hasta pronto queridos seguidores de la web.
Nos vemos en el próximo post, pasad una gran semana.
Besitos de parte de: una servidora.
