¡QUE NADIE ROMPA TUS SUEÑOS!
La confianza en los demás empieza en ti mismo. Es muy fácil decirlo, ¿pero y aplicarlo?
A mi me ha llevado años alcanzar esa confianza, tantos que
incluso llegue a apartar de mi a grandes personas. Pero de los errores se
aprende ¿no? o eso es lo que dicen al menos... Aunque últimamente veo mucho
escrito por Facebook y demás redes sociales que "el hombre es el único
animal que tropieza dos veces con la misma piedra" y que razón tiene en
muchas ocasiones, sobre todo en el amor... Pero ya hablaremos de eso en otra
ocasión.
Esta semana estoy aquí para deciros o tal vez para repetiros
algunas de las cosas que me hicieron adquirir esa confianza en mi que antes
estaba oculta en no se que parte:
1. Nadie es mejor que nadie. Cada persona tenemos
nuestras propias coas buenas y malas, no debemos dejar que ninguna otra persona
nos diga que es mejor que nosotros, que nos humille y nos trate como a una
mierda solo porque sepa hacer una cosa mejor que tú o simplemente esa vez haya
tenido suerte... Ya te tocará a ti tener tu día estrella, y ya encontrarás esa
habilidad escondida que te hace tan especial.
2. Haz lo que te gusta. Es posible que muchos te
critiquen por ser el raro o rara que tomo otro camino diferente al resto, si es
así y por lo tanto no te apoyan para alcanzar tu felicidad, lo más posibles es
que no sean unos buenos amigos. Así que ignora esos comentarios y lucha por lograr eso que realmente
te llena. Aunque no tengas ni
idea de cómo hacerlo, busca infórmate por todos los medios posibles. Pero sobre
todo nunca te rindas.
3. Deja que te ayuden. No es malo pedir ayuda o
hacer miles de preguntas si algo no has entendido, puede que algunos piensen
que quedas como un tonto. Pero te puedo asegurar que la gran mayoría de ellos
tenían la misma duda que tú y el doble de miedo, reírse es su forma de
combatirlo. Sin embargo, lo que no vemos al hacer esto es que mostramos interés, y eso a la persona que te enseña
le motiva y le hace feliz a la vez que aumenta tu confianza.
4. Créetelo, pero no demasiado. Esta bien creérselo un poquito, ayuda a
subir mucho tu autoestima, pero hay que pasarse. No es necesario que os
convirtáis en unos sabelotodo repelentes, al final os pueden terminar odiando
por fardar demasiado.

