COMO SI FUESE AYER
Un día de mi vida...
Lo recuerdo. Está tan claro en mi mente que me hace sentir de nuevo su oscuridad. Intentaba contener las lágrimas. Salí de aquel edificio y a pesar de que era casi verano el cielo se tornó gris y oscuro. No hacia viento, pero esa furia que sentía por dentro era más fuerte que un huracán. No sabía qué hacer, donde ir o con quien. Mi cuerpo solo pedía una cosa: GRITAR GRITAR GRITAR y llorar... Llorar como nunca antes había llorado. Llorar como si no hubiese mañana y sacar ese demonio que tenía dentro. Quería darme media vuelta y nokear de un puñetazo a la malvada persona que hacia tan solo un minuto me había hecho sentir el ser más miserable del planeta. No me importaban las consecuencias que pudiese tener. Ya estaba todo perdido. Empecé a caminar, prefería evitar ese conflicto. Pero una pared tan negra como el corazón de esa bruja se puso en mi camino. Me entraron ganas de romperla a puñetazos. Pero aún quedaba algo de luz en mi cabeza y me di cuenta de que lo único que se rompería seria mi mano.
Lo recuerdo. Está tan claro en mi mente que me hace sentir de nuevo su oscuridad. Intentaba contener las lágrimas. Salí de aquel edificio y a pesar de que era casi verano el cielo se tornó gris y oscuro. No hacia viento, pero esa furia que sentía por dentro era más fuerte que un huracán. No sabía qué hacer, donde ir o con quien. Mi cuerpo solo pedía una cosa: GRITAR GRITAR GRITAR y llorar... Llorar como nunca antes había llorado. Llorar como si no hubiese mañana y sacar ese demonio que tenía dentro. Quería darme media vuelta y nokear de un puñetazo a la malvada persona que hacia tan solo un minuto me había hecho sentir el ser más miserable del planeta. No me importaban las consecuencias que pudiese tener. Ya estaba todo perdido. Empecé a caminar, prefería evitar ese conflicto. Pero una pared tan negra como el corazón de esa bruja se puso en mi camino. Me entraron ganas de romperla a puñetazos. Pero aún quedaba algo de luz en mi cabeza y me di cuenta de que lo único que se rompería seria mi mano.
Camine y camine sin rumbo alguno
y a cada paso que daba el mundo se volvía más y más oscuro. Pasó un ángel a mi
lado y ni si quiera le vi. Volvió. Esta vez se puso delante, de tal modo que no
podía evitarle. Simplemente me abrazo. Me abrazo tan fuerte que las lágrimas de
mis ojos salieron de un color verde oscuro. Entonces, el cielo comenzó a
clarear. Aún estaba gris, pero ya había más blanco.
¡Espero que os guste!
I hope you like it!
¡ H A S T A E L P R Ó X I M O P O S T !
U N T I L N E X T P O S T ! ! !
